Nuestra Señora de Crosia (Italia)
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Nuestra Señora de Crosia (Italia)
23 de mayo
La imagen que llora

   Los hechos de Crosía se inician el 23 de mayo de 1987. El pequeño pueblo está ubicado en Cosenza, en la Calabria, bañada por el mar Jónico. Los videntes son dos adolescentes, Vincenzo Fullone (16 años) y Anna Biasi (14 años).
   La primera manifestación es la lacrimación de una pequeña estatua de la Madonna della Pieta, que aquel primer día presencian Vincenzo y un amigo, en la capilla abandonada de lo que había sido el cementerio de la aldea. Corre la voz de lo que está allí sucediendo y dos días después ya hay gen-te que acude a presenciar los hechos.

LAS PRIMERAS APARICIONES

   El 25 de mayo, en el interior de la capilla repleta de personas que rezan, Vincenzo, dejando súbitamente de oír las voces y murmullos, se dirige hacia la estatua. Algo está ocurriendo. En efecto, él escucha una dulcísima voz que lo llama por dos veces. “Vincenzo. Vincenzo”. Luego ve a la estatua encarnarse y siente a la Virgen que, en dialecto calabrés, le pide que se acerque. “Acércate, no temas. Soy tu Madre, soy la Virgen de la Paz y los Milagros. Orad porque el mundo tiene mucha necesidad de oración. Mañana quiero verte aquí, a la misma hora, con Anna.”
   A su vez Anna (a quien Vincenzo hasta aquellos momentos no conocía) siente, en la noche entre el 22 y el 23, que una voz la despierta y que dulcemente repite su nombre "Anna", dos veces. Abriendo los ojos alcanza a ver a una Señora llena de luz, quien se da a conocer como "La Madre de todas las madres" y agrega: “estoy aquí para salvarlos”. Le dice además que debe ir a Crosía, para encontrarse con alguien. Anna vive en un pueblo vecino. Al siguiente día, obedeciendo el llamado, se encuentra con Vincenzo en la puerta de la capilla y sin mediar palabra se reconocen. Entran juntos y arrodillados comienzan a orar. La estatua vuelve a encarnarse y oyen que les dice: “Tengo sed, tengo sed. Id a la fuente más cercana.” Los chicos van hasta la fuente de Cuppo. Desde entonces es visitada por los peregrinos, quienes extraen esa agua ahora bendita.
   La estatua también se encarna al siguiente día, el 27 de mayo, y les pide que recuperen objetos que eran de esa capilla -candelabros, una paloma de mármol y la campana-, los que son encontrados gracias al "auxilio" de una bola de fuego, que les indica los lugares en los que estaban. Después les ordena que los sumerjan en el agua de la fuente, y les dice: “Id a lavarlos a la fuente de la vida”. Ese mismo día la estatua vuelve a lagrimar y los chicos reciben separadamente el mismo mensaje: “La catástrofe está ya próxima, no hay más tiempo. Por eso os pido que oréis.”
   El 28 se encarna nuevamente la estatua y pide a los videntes que el Obispo cruce el umbral de la iglesia. Los chicos van hasta Rossano para referírselo al Obispo, pero éste se opone. Hacia las 15.30 de ese mismo día ven emerger, desde la izquierda del altar una luz muy fuerte que los encandila. En ella aparece una "Señora" en un halo de luz. Vincenzo, por indicación del párroco del lugar, echa agua bendita sobre la aparición (lo mismo habían hecho Bernardette en Lourdes, Vicka en Medjugorje, Nancy en Conyers y Gladys en San Nicolás). La Virgen sonríe diciendo: “Dile al párroco que en el Infierno no hay tanta luz”. A continuación les pide que le traigan una paloma, un ramo de olivo y una rosa roja. La última en encontrarse es la rosa roja, la cual fue hallada por otro joven, de una manera misteriosa.
La paloma, libre en sus movimientos, se queda posada sobre la estatua durante ocho días.

LA VIRGEN SE VUELVE A APARECER PARA INVITAR A LA ORACIÓN

   En varias otras ocasiones pide la Virgen que le quiten la sed. Luego explicará que su sed es sólo de oración.
   El 30 de mayo la Virgen les muestra a los jóvenes su corazón atravesado por cuchillos. Invita a los fieles a que observen el cielo, porque habrá una señal. Luego se aleja hacia las estrellas seguida de un vuelo de palomas y desaparece en una estrella.
   Fuera de la iglesia la muchedumbre ve un cuerpo luminoso que se mueve a gran velocidad y parece que estuviese escribiendo en el cielo. Se agranda y se achica, cambia de colores. Dura cerca de diez minutos. Existe, del fenómeno, una filmación de siete minutos la cual fue, inclusive, transmitida por la RAI.
   Desde aquellos primeros días se suceden otras señales, como el sol que gira en los dos sentidos, cambia de color, pulsa hasta casi apagarse. Muchísimas son las personas testigos de esos fenómenos.
   
El 24 de junio llega al lugar una vidente milanesa, la hermana Ida, quien estando en Fátima recibió una visión de la Virgen, invitándola a ir a Crosía para reconfirmar lo que allí estaba aconteciendo.

OTROS FENÓMENOS

   Como ocurrió en muchos otros casos con los videntes, también Vicenzo es llevado a visitar el Purgatorio y el Infierno para que dé testimonio de esas realidades.

   Además de los videntes, otras personas ven encarnarse y llorar a la estatua de la Virgen. Un obispo ortodoxo testimonia que mientras está orando en la iglesita, delante de la estatua de la Madonna, la ve encarnarse y que sonriente, inclinando la cabeza hacia él, le dice: “Yo soy la Mamá de todos vosotros.”

   Las apariciones se irán sucediendo todos los sábados, después de la misa vespertina, a eso de las 20.30 y en fechas importantes para la Iglesia. In-mediatamente después, alguno de los videntes refiere el mensaje de la Virgen a la multitud.
   Todos los días 23 de cada mes se organizan procesiones, fiaccolate, que recorren los siete kilómetros desde el pueblo vecino a Crosía, para terminar en la iglesita.
   También acá hay secretos dados por la Virgen. Ya en julio del 87 Anna recibe mensajes secretos que deberá hacer conocer al mundo tres días antes que ocurran.
   Entre los fenómenos, comunes a otras apariciones, está el de tener contacto o visiones con personas muertas -Ivanka de Medjugorje que ve, habla y toca a su madre muerta; las niñas de Garabandal que hablan con padre Andreu (incluso éste le enseña el ave maría en griego a Conchita). Anna recibe en una visión el mensaje de un niño -Tommasino- que le da un mensaje para sus padres.
   Otro fenómeno recurrente son los ataques físicos demoníacos. Tales ataques se verifican sobre todo contra Vincenzo. En esos casos se entabla un verdadero combate en los que suele intervenir el párroco asistiendo con oraciones y con el Santísimo que se lo posa a Vincenzo sobre el corazón.
   Seguramente todos estos episodios constituyen parte de la pedagogía de la Virgen para enseñamos, vívidamente, acerca de realidades tales como la de la vida después de la muerte y la terrible existencia y acción de Satanás, y cómo combatirlo.
   EI 21 de julio, de aquel primer año, Vincenzo es lIevado en espíritu a visitar Medjugorje, Lourdes y Fátima. El 28 de agosto es de nuevo "llevado" a Medjugorje y con los videntes recita oraciones en croata.
   Además de las lacrimaciones, de la Madonna della Pieta, también es po-sible observar las abundantes sangraciones del crucifijo de la sacristía. Ello ocurre el 25 de setiembre de 1987.
   El 31 de agosto, Vincenzo ve a una persona de Crosía diciendo una blasfemia, al mismo tiempo ve una espada que atraviesa el corazón de la Virgen. Más tarde varias personas verán que del ojo derecho de la estatua se desliza una lágrima de sangre. A Anna le ocurre otro tanto. Recibe una visión de la Virgen durante la noche, llorando sangre, que le dice que vaya a Crosía. A la siguiente mañana, encuentra la estatua con una lágrima de sangre.
   Es interesante notar que la Virgen se les aparece según diferentes advocaciones reconocibles. Pero el 31 de octubre Vincenzo la ve con un vestido marrón, manto blanco y cinturón azul, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza. Es decir, evocando simultáneamente a N. S. del Carmen, a N. S. de Lourdes, a N. S. de Fátima y a la de la Medalla Milagrosa. Suele además aparecer con un rosario en la mano. Por éstos y otros indicios pensamos que vivimos los tiempos en que todas las apariciones y mensajes convergen en uno, el de la Madre de la humanidad, Madre de Cristo.
   Como en otras partes, la Virgen se aparece también durante la santa misa. Lo hace para enseñamos a adorar el sublime y divino misterio de su Hijo, de Dios. En una oportunidad llega Ella antes de la consagración. Está quieta sin pronunciar palabra. Al momento de la consagración se arrodilla frente al altar y cuando el sacerdote levanta la hostia, se quita la corona y con su cabeza toca la tierra.
   Otro dato coincidente con el de otras varias apariciones (Tierra Blanca, Medjugorje, El Escorial, Schio, etc.) es la verdadera fecha de su nacimiento: el 5 de agosto, según revelación de la propia Virgen. Sin embargo, Ella, respetuosa de la Iglesia de su Hijo, deja que hasta tanto no sea aceptado oficialmente, se mantenga como válida la fecha de la conmemoración litúrgica (8 de setiembre).
   Indudablemente, Crosía es rica en señales y símbolos reveladores. Tal el caso del ángel que le aparece a Vincenzo apenas la Virgen termina su mensaje. El ángel tiene en su mano un aspersorio con el cual bendice solemnemente, con el agua de la purificación, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
   Insistentemente, pide la Santísima Virgen que sus mensajes se den a conocer a todos los hombres.
   El llamado de María es universal. “Todo el mundo y todos los hombres pertenecen a Dios y yo, como Madre, intervengo en todas partes del mun-do para enseñar el camino de la salvación. Hijos queridos, ayudad me a que mi grito se difunda, para que todos los hombres vuelvan a Dios y alaben su nombre.”
   En ese mensaje del 30 de marzo de 1994, la Virgen resume su misión y explica sus apariciones. Como dice también en San Nicolás, Ella viene a restaurar lo que está derrumbándose. En todas las oraciones, también como lo manifiesta en todas sus apariciones, el Santo Rosario ocupa el lugar privilegiado, porque Dios mismo le ha dado el poder. “Estad siempre cerca del Santo Rosario. Rezad el Rosario y así comprenderéis el porqué de mi venida.”   Pero, también, el 21 de enero de 1993 dirá: “Vine a vosotros para preparar el camino a la venida de mi Hijo Jesús... es tiempo de separar el bien del mal. Si la humanidad no se convierte sobrevendrán grandes tribulaciones. Está cada vez más próximo el tiempo de la Justicia. iMi Corazón llora al ver que son los mismos sacerdotes los que obstaculizan a la humanidad que tiende hacia la Iglesia!.”
   Pero el tiempo de la justicia no es el final de los tiempos, sino –más blen- el fin de un tiempo, el de la iniquidad. Porque detrás de esta noche en ciernes está la luz del nuevo día. El tiempo de la renovación está próximo. El tiempo de un cielo nuevo y de una tierra nueva. Ese tiempo necesita de- un hombre nuevo. Por eso viene Ella, ahora, a llamamos a la conversión, a cambiamos de ropaje. A que volvamos nuestras vidas hacia nuestro Creador. Viene, así, a enseñamos que sólo en Dios está la paz. Que sólo en Él está la Salvación. Que sólo en Él hay Vida. Nos invita al total y confiado abandono en Dios.
   En torno a Crosía se producen conversiones y aumenta el fervor religioso de las gentes.
La posición de la Iglesia es francamente positiva. Varias veces recibió Crosía visitas del obispo. El Padre René Laurentin concelebró misa junto al Obispo y a otros sacerdotes.
   
Como consecuencia de estas apariciones Calabria es consagrada, por el Arzobispo, al Corazón Inmaculado de María y la Virgen es proclamada Reina de Calabria.

ORACIONES

   En 1988 la Santísima Virgen le dicta a Vincenzo la siguiente Consagración al Sagrado y Misericordioso Corazón de Jesús:

iOh, Corazón misericordioso de Jesús!,
pozo inagotable de amor;
me ofrezco en este día,
me doy a mí mismo y me consagro
a tu Corazón divino,
que arde por nosotros de amor.
Haz que por medio de tu Corazón misericordioso,
el odio y la soberbia desaparezcan
y reinen el amor y la humildad
Te ruego, Corazón divino de Jesús,
que te acuerdes de nosotros, míseros pecadores,
cuando caigamos en el pecado.
y haz que siempre podamos amarte más.
iOh, querido Jesús!, golpea en nuestro corazón,
las puertas están abiertas y; si quieres,
haz tu morada también en mi corazón."

   También le dictó la siguiente Consagración a su Corazón Inmaculado:

¡Oh, Corazón inmaculado de María!
Yo me ofrezco, me doy y me consagro
a tu Corazón materno,
y prometo que de hoy en más
amaré siempre más a mi querido Jesús.
Te ruego, oh María,
que te acuerdes de nosotros cuando estemos en el pecado;
ayúdanos, asístenos, sé para nosotros consuelo, coraje, fe.
Es poco el ofrecimiento de mi corazón, ¡acéptalo!
En él están contenidos mi amor y mi dolor.
Tú sabes que todos los hombres pecan;
cúbrenos con tu infinito amor,
porque, aun siendo pecadores, somos hijos tuyos.
Libéranos de todas las insidias y las tentaciones de Satanás;
cúranos de todas las enfermedades del espíritu;
haz puro mi corazón para que así Jesús,
por medio de la eucaristía, pueda entrar,
junto a ti, en la pureza.

(Ángelus, 10 avemarías, 3 padrenuestros y gloria).
 

PROFECÍAS DE LA VIRGEN DE CROSÍA SOBRE EL FUTURO, ITALIA

El 7 de julio de 1987 es un día rico en manifestaciones. Un niño de 8 años ve al Señor bendiciendo a la multitud; luego lo ve con el cáliz y la hostia. Vincenzo ve una región de Italia sumergida y devastada y luego recibe de la Virgen este mensaje:

 “Si durante el reinado de Juan Pablo II no cesan los hombres de blasfemar contra el Padre Eterno y contra mi Hijo, habrá otra guerra mundial peor que la que había predicho en Fátima. Cuando en una extraña noche vean una extraña luz que ilumina el cielo, ésa es la señal del fin y del juicio. Cuando esto ocurra no habrá ya más tiempo para convertirse.”

   El 23 de julio de 1991 le dice a Vincenzo: “Yo soy la Auxiliadora de la humanidad. Queridos hijos, la humanidad será golpeada por un gran sufrimiento. Este sufrimiento partirá de Rusia y la primera en ser golpeada será la Iglesia romana. .. Por el mundo se derramará mucha sangre de inocentes. Orad porque la naturaleza está, inevitablemente, volviéndose contra vosotros. Deseo que se hagan ayunos y sacrificios para que pueda el corazón del mundo volverse tierno y cambiar.”

   “Vincenzo le pregunta, entonces, por qué permite Dios esto y Ella le responde que Dios no permite nada, que somos nosotros los que vamos hacia la autodestrucción. “Sois vosotros quienes os estáis autodestruyendo.”

   En el mensaje del 31 de octubre de 1987 anuncia: “Vendrá sobre las nubes y todos lo verán, aun aquellos que lo habían traspasado, y todas las naciones se golpearán el pecho. Os hago una gran promesa, en ese día, Os prometo, el mal no prevalecerá. Para ello necesito vuestra ayuda. Escuchadme, hijos queridos, arrepentíos, estad más cerca de la eucaristía y de la oración porque lo necesito mucho.”

   A Anna le dice: “Orad porque pronto ha de venir la señal de Dios. Orad mucho porque hay mucha necesidad de oración.”

   Si bien preanuncia mensajes de catástrofes, pide, casi insistentemente, que no perdamos la confianza en Ella. “Aun si los astros del cielo, la Luna, el Sol, las estrellas se apagasen, no temáis porque este lugar y otros serán luz para los ojos que jamás han visto, voz para aquellos que jamás han hablado, fe para los ateos y paz para los enemigos... Orad y no temáis por lo que deberá ocurrir porque aquello que sucederá ocurrirá por vuestra voluntad y no por la de Dios.”

   En otro mensaje dirá: “Queridos hijos, seguid a la Luz, la Luz está en vuestros corazones la Luz es Dios. Seguid a la Luz porque pronto habrá tinieblas. La Luz será Dios, la Luz será la Paz. Sólo a la Paz debéis seguir.”

   También en 1987 la Virgen prevé que llegará un período de tormenta, en el que desde Oriente se alzará un grito de llanto desesperado. “De las partes de mi Hijo habrá sólo dolor, desesperación, y una población entera –por egoísmo- será arrasada al suelo. Y del Este se oirá un grito desesperado porque hermanos estarán contra hermanos. Y el llanto de las madres de Oriente se unirá al de las madres de Occidente. Y las doce estrellas no se unirán porque caerán una después de la otra.”

   La Virgen le hace saber a Vincenzo que no hay que engañarse por la paz ilusoria. Por otra parte, le muestra a este vidente, en una visión, más de un año y medio antes, la caída del muro de Berlín.

   Anna una noche se despierta, son las tres, y comienza a orar. Escucha, entonces, una voz que le dice: “iEn diciembre sonarán las campanas!”. Después ve el número 28. Ella pregunta"¿Es un día de guerra?" La voz dice: “En julio todo irá bien. Contrariamente habrá destrucción.” Y varias veces más, la voz repite“iEn diciembre sonarán las campanas!”.

   En muchos mensajes dice la Virgen que el tiempo que resta es breve, que se ore para retrasar la hora, que nos apresuremos en la conversión. A los sabios de este mundo les dice: “¿Adónde quieren llegar con sus descubrimientos? ¿ Qué quieren descubrir? ¿ Quieren llegar al absoluto, al infinito, a la vida eterna? Yo, la Madre de Dios, les pido a ellos que se detengan. En el Nombre de Dios Os pido: Deteneos, porque la naturaleza, inevitablemente, se volverá contra vosotros. Hijos míos, ino prosigáis!. Porque si seguís, illegaréis al arma que Os destruirá a todos!. .. No superéis los límites que Dios ha impuesto en vuestra naturaleza, porque ello los llevará a la autodestrucción.”

   La Santísima Madre se muestra, muchas veces, triste porque los hombres no responden a sus llamados, no escuchan. Son propensos a hacer cualquier cosa menos a orar y ofenden constantemente a Dios. Nos recuerda que Ella esá entre nosotros sólo por amor. Fuimos creados por amor y sólo con amor el mundo podrá salvarse. El estado de descomposición es muy grande y algunas catástrofes quizás no puedan ser ya evitadas. Pero con la oración, la penitencia, el ayuno, el sacrificio podrán ser mitigadas.

   Además, lo que importa es la salvación del alma. Aun en la peor desgracia, en el mal más grande puede llegar el bien, la conversión.

   Debemos tener presente que sólo Dios puede revertir el mal en bien. Ciertamente que no ha habido mal mayor que el que los hombres hayan matado al Hijo de Dios, sin embargo, de la pasión y muerte de Jesús viene nuestra salvación. Justamente, la Virgen viene para que aceptemos a Jesús como el Salvador, para que reconozcamos el valor de redención de la cruz y el amor de Dios para por nosotros. Que sepamos que Dios nos ama, porque lo hemos visto en Jesús y "quien ha visto al Hijo ha visto al Padre".

  Tengamos fe, confiemos en Él. Y hagamos lo que Él nos dice, seamos sus amigos y seremos salvos.

   Entre tanta tristeza la Madonna de Crosía, la Reina del Amor (uno de los títulos que surge de sus mensajes) nos trae la esperanza de un cielo nuevo y una nueva tierra.

    Dice el 30 de enero de 1988: “Vendrá aun un tiempo como aquel de los Doce. El mundo será evangelizado, todos creerán y no podrán dejar de ir a la iglesia, y orarán siempre a Jesús. El mundo cambiará totalmente. Todos los corazones se enfervorizarán por la oración y cada uno ayudará a su prójimo. El Espíritu Santo entrará en vosotros, os plasmará y cancelará toda mancha de pecado que haya en vuestros corazones, y todos podrán vivir en la paz.”

   Según Vincenzo los secretos que les dio la Santísima Virgen son tres y el Santo Padre los conoce.

   Crosía también confirma que la humanidad está próxima a grandes acontecimientos de alcance universal y que luego no habrá tiempo para la conversación. Por eso éste es el tiempo del llamado.

   Vincenzo Fullone contaba que jamás le habló ni le dio fechas pero sí signos que predecerían la llegada de las grandes advertencias. Según el mismo vidente, objetivamente, la mayoría de estos signos ya están aconteciendo u ocurrieron.

    Entre ellos, la conformación de una sociedad materialista donde las ideas políticas no contemplarán el amor; el surgimiento de dictadores con viejas ideologías; focos de guerra en cada rincón de la tierra; llegará el tiempo en que la sociedad será corrupta, todo parecerá que es ilícito; llegarán a inventar niños y será quitado el don de Dios de amar y crear; habrá altos puestos en la sociedad y en la Iglesia bajo el dominio de satanás.

   Vincenzo nos dice que debemos confiar siempre en la gracia de Dios. Si llegase la muerte por una catástrofe, como por ejemplo un terremoto -especula-, ¿cuál sería el problema si estamos en gracia de Dios?. La desgracia, en cambio, sería que los hombres rechazasen la gracia de Dios. De esto debemos tener más miedo. Que se pierdan los cuerpos, pero no las almas. Cuando se ha vivido cristianamente, según el mandamiento del amor, la muerte es recibida como un don de Dios, como su embajadora, dice Vincenzo. Es la que nos abre las puertas del Paraíso, la que nos lleva al Cielo y nos abre a la eternidad de felicidad.

LOS MENSAJES DE LA VIRGEN DE CROSÍA

Los mensajes van dirigidos a la Iglesia, a los grandes, a todos. Según Vincenzo el mensaje principal es el de crear el Paraíso en la tierra, el retorno de la humanidad a Dios. Y el vidente acota: "El Paraíso está dentro nuestro cuando amamos."
Son llamados urgentísimos de conversión. Llamados a la oración, a la penitencia, al ayuno.

Antes de la llegada del Señor tenemos necesidad de ser purificados. El mundo necesita purificarse, la Iglesia necesita purificarse. María viene a guiarnos y a preservamos en el camino, a acompañamos por la vía dolorosa. Viene a damos la seguridad que no nos abandona. “No temáis, que estáis recorriendo este camino de oscuridad conmigo. Jamás os abatáis. Este mundo se aleja de Dios cada vez más. Llevad a todas partes mi luz.”
“El mundo marcha hacia su aniquilamiento. Habrá dolor pero también dolor de esperanza, dolor de alumbramiento. El mundo tiene -dice la Virgen- una gran necesidad de apóstoles que sean contemplativos y testigos, y no de teólogos de mesa, que no oran su teología y que no ponen en práctica en sus vidas lo que pregonan, o de quienes en la Iglesia hacen sociología.”
A sus hijos, los que escuchan y viven sus mensajes, les dice: “Vosotros sois antorchas para la humanidad. Arded, arded porque vosotros y yo, juntos, haremos un fuego que subirá al cielo e iluminará a toda la humanidad. Ha llegado el tiempo en que debéis hacer vuestras obras.”
A Anna, el 27 de noviembre de 1993 le dice: “Gritad y anunciad a todos mis hijos que el camino se aproxima. Mi Hijo Jesús llegará. Os estoy preparando. iProclamad a alta voz en el mundo la Venida de mi Hijo!. .. Quiero que mis hijos se acerquen y lean mi mensaje de misericordia. Os protejo con mi manto; iArrimaos a mi Corazón Inmaculado!”
Les recuerda a los hijos que “Aún si estáis en el mundo no seréis de él.” Y luego: “Os distinguiréis por esto: amaréis a vuestro prójimo; ayudaréis a quien os hizo mal, amaréis con amor a vuestros amigos; levantaréis al que cae, y si haréis todo ello, entonces, seréis dichosos.”
Con las mismas palabras que empleó en Medjugorje, repite en Crosía: “Quiero que me obedezcáis y no le permitais a Satanás que os seduzca. Os amo y por eso pido vuestras oraciones. Quiero que sepáis que Satanás es fuerte y que quiere, con todas sus energías, destruir los planes que he realizado para vosotros. No os preocupéis, hijitos, si oráis Satanás no podrá haceros ningún mal, ni mínimamente. iOrad, orad, orad!”.
El Evangelio debe ser revalorizado, o sea proclamado y vivido. Y nos dirá que la actitud de escucha debe ser como la de los niños que están abiertos al conocimiento sin pretensión de saber. Debemos ser permeables, disponibles a la Palabra que viene de lo Alto. “Escuchádme, hombres, con simplicidad. Si os volvéis pequeños, entonces me escucharéis.”
Una constante de todas las apariciones marianas es la preocupación que la Virgen manifiesta por la juventud. EI 23 de noviembre de 1990, Ella se presenta como Madre de la Esperanza y dice: “La juventud será la más golpeada en la lucha espiritual que dentro de poco las tinieblas desencadenarán sobre la tierra. Habrá una guerra despiadada, donde la Ley del amor será por muchos olvidada, al punto de que las madres no reconocerán a sus propios hijos; los aplastarán tronchándoles la vida.” Finaliza su mensaje diciendo: “Los hombres, con el afán de llegar a descubrir más de lo que ya conocen, ofenden las leyes de la moral que el Señor puso en la naturaleza.”
A la misma Anna, la Madre de todas las madres le dirá el 26 de enero de 1994: "iHijos, son tantas las almas que están matando! Mi Corazón llora cuando veo a las chicas que van a abortar... Acercaos al Santísimo, pidiéndole perdón a Dios y orando mucho. Ciertamente que en el aborto hay una vida, biológica, que muere. Esto es así, pero no es todo, porque ¡un alma -de quien aborta-, está muriendo para Dios! Que nadie tarde en arrepentirse y en acudir al Señor de la misericordia, para su perdón.”
Dirá la Virgen, a propósito de las familias: “Poned a Dios en vuestras familias, sabed que Dios trae la paz. Hay mucha necesidad de oración. Orad, orad. Orad por la paz. Queridos hijos, el día de la cosecha está próximo. Las espigas de trigo están ya doradas por el sol. Os pido que no os hagáis tentar por las personas que os están cerca. Pensad en llevar a todos la paz, no tengáis enemigos, no odiéis a nadie. No penséis en cuánto mal hacen los otros, sino que miraos a vosotros mismos y ved si a vuestras vidas vosotros las conducís mejor que los otros. iNo seais personas que odian o de guerra!. Amar no significa querer a una persona sino querer a todos, aun a aquellos que os hacen el mal. Orad y haced mucha penitencia. Arrepentíos de todo el mal que habéis hecho. Orad por la Iglesia, porque Satanás está a sus puertas y está haciendo cosas terribles. iOrad!. Haced orar a los pequeños, especialmente a las ocho de la noche. Sus oraciones llegan más a Dios, porque son dichas en inocencia y humildad. Deseo invitaros al amor fraterno ya vivir en la presencia de Dios. Antes de cada comida lo primero que debéis hacer es agradecer a Dios por lo que tenéis. Pensad en vuestros hermanos que mueren de hambre y que viven en la pobreza más profunda. Orad por los niños huérfanos. Orad por todos los niños que mueren por el aborto porque tienen hambre (de justicia).Si veis a quienes están penando, en el dolor, si veis personas perturbadas, personas sin fe, llevadles la alegría; transmitidles la alegría por medio de Cristo Jesús. Y todo lo que hagáis, hacedlo siempre en el nombre de JesuCristo y de la Santísima Trinidad.”
“Convertíos, queridos hijos, y seguid al Evangelio. A quienes divulguen la devoción a mi Inmaculado Corazón les prometo gracias particulares. Yo soy la Madre Mediadora universal. Convertíos porque ello os devuelve la inocencia perdida y porque el gozo mayor para Dios es el perdón. Por ello, pedid y os será dado. Golpead y os será abierto. Estad siempre en oración. Mi luz ilumina vuestros corazones. Orad por los enfermos y por todos los que sufren. Rogad por ellos, porque mucho lo necesitan. Quiero para todos vosotros la Paz. Shalom... Shalom... Shalom.”
“Os pido que todos los jueves adoréis al Santísimo Sacramento del altar. Cuando mi Hijo está expuesto en el altar permanece en medio vuestro y lee en todos los corazones. Vuestras oraciones llegan a sus oídos porque vosotros habéis satisfecho las mías. Cuando los fieles están en adoración yo estoy siempre presente, en ese momento se obtienen todas las gracias.”
“Es mi deseo que además del viernes ayunéis el miércoles pero que lo haga sólo el que desee hacerlo. (Este mensaje lo dio separadamente a Anna y a Vincenzo.). Cuando ayunéis no hagáis como los hipócritas que corren a contarlo a todo el mundo y ostentan sufrimiento. El ayuno debe ser hecho en silencio, solamente Dios lo debe ver, sólo Él deberá juzgar. Yo llamo al arrepentimiento por los pecados que habéis cometido, a la oración, al ayuno.”
“Quiero que todos os encaminéis hacia la santidad. Satanás os pondrá obstáculos pero venceréis. Amad al Santo Padre, porque fue elegido por Dios. Pero, por sobre todo, amad a mi Hijo porque os ha dado su propia Sangre Para lavar vuestros pecados y para llevar la Paz a todo el mundo: esa Paz que yo espero desde hace tanto tiempo.”
“Desde hace mucho tiempo que habéis dejado de lado la eucaristía, que es lo más importante. Sólo en ella podrá vuestra alma reposar. La verdadera fuente de agua viva es la eucaristía y solamente en ella podréis encontrar la alegría de vivir y de orar. La verdadera oración, la más grande oración es la santa misa. No os separéis de la eucaristía porque sólo Él tiene el poder de convertir a las almas, sólo Él tiene el poder de dar calor a los corazones, sólo Él puede llevar la salvación a la humanidad.”
“Orad, convertíos, creed en el Evangelio.No estéis distraídos. La televisión os ha destruido. Por causa de la televisión ya no tenéis tiempo Para orar ni para hablar en familia. Apagad el televisor.”
“Sin vosotros no podré salvar al mundo. Debéis Para ello ser ejemplo para los demás, orad primero vosotros Para que los otros puedan seguiros. Las oraciones no son para mí, yo no pido nada Para mí, sino Para la salvación del mundo.“
“Jesús os ama con un amor infinito, con un amor que vosotros no imagináis. Tened compasión de mí, orad. Tened confianza en mí. Necesito vuestras oraciones, son esenciales Para la salvación del mundo. Deseo que oréis en todas Partes donde os encontréis, en casa, en el trabajo. .. Os amo. Convertíos, os quiero a todos salvos.”

“¿Acaso no te he dicho (Vincenzo) que no quiero tomar el lugar que le corresponde a mi Hijo?. Todos los caminos llevan a Él. Por ello es que os pido que vengáis solamente a orarle a Jesús y no por la curiosidad de mis apariciones.”
“Lo que yo digo es todo verdad y está escrito en el evangelio. A mis ministros les pido que ellos se conviertan antes, Para que, siguiendo sus ejemplos, los demás se conviertan también... Os invito a la conversión, a la oración y al ayuno porque los caminos del amor son infinitos.”
“Apartaos de todo lo que os pueda alejar de la Iglesia porque ahí está Satanás, es él que os tienta. Una vez que habéis caído en la tentación quedáis atrapados. Os vais transformando en sus esclavos, adorando el mal.”
“Queridos hijos, ivosotros no sabéis amar, no recibís con amor mis mensajes. Yo soy vuestra Madre y he venido aquí Para enseñar os a amar y a orar con amor, y no a que sólo lo hagáis inducidos por el peso de vuestras cruces. Debéis estar junto a la Iglesia. iOs amo tanto!”
“Todo cristiano adora a Dios en la cruz y debe hacer algo por Él. Deseo que todas las familias sean una única flor que emane un único perfume de amor y de un perfume que no evanezca más, ni siquiera en el momento de la gran prueba. El hombre es como la hierba y su gloria como una flor. La hierba se seca, la flor marchita, pero la Palabra de Dios no desaparecerá jamás. Una vez muertos, de vuestras vidas acá en la tierra no dejáis traza. YO; en cambio, quiero que de vosotros quede una traza. Orad, entonces, por la apertura del corazón a Dios.”
“No seáis escépticos porque con las simples Y humildes oraciones podéis hacer que los corazones se abran a Dios. Tened una fe firme, hijitos, que nadie pueda mover.”
"Os invito a que os volváis como niños, a que oréis como ellos, con el corazón puro ya que no os alejéis de la Iglesia. Tomad fuerza Y confiad en mí porque en el momento de la gran prueba estaré con vosotros. Escuchadme, orad, convertíos, y escuchad las palabras de Jesús y del evangelio porque solamente en ellas podréis encontrar la salvación.”

“Cuando llegáis hasta aquí pedís gracias para el cuerpo. Es necesario, en cambio, pedir una gracia fundamental porque es una la enfermedad que tenéis, es el pecado. Pedídle a Dios que os lave. Es eso lo que día tras día os roe el alma. Los dolores que acusáis serán breves. En la otra vida no sentiréis más nada. En cambio los dolores del espíritu los llevaréis hasta la eternidad y será difícil cancelarIos.”
“Despojaos de vuestros viejos vestidos y poneos uno nuevo, no tejido con hilos preciosos, sino con hilos de amor, de oración y especialmente de paz. No tengáis rencor por nadie. Perdonad como Jesús perdonó y como os perdona. Dios no os abandonará como tampoco abandonó a su hijo en la cruz. Que todas vuestras esperanzas estén puestas en Jesús, Él os sabrá guiar. Él está siempre presente, día y noche, en el tabernáculo, esperando que un hijo venga a encontrarlo. Jesús está siempre allí prisionero por amor.”
“Haced que el Espíritu descienda en medio de vosotros porque el Espíritu Santo os cambiará y renovará vuestro templo espiritual, lo llenará de fe y amor hacia los hermanos. iConvertíos! porque el Reino de Dios está próximo.

El 23 de noviembre de 1992, a las 20.45 Vincenzo ve a la Madonna por última vez. Su mensaje es éste: “iQueridos hijos, cuánto amor ha derramado Dios sobre vosotros en estos últimos cinco años y medio!. Jamás tanta gracia, después de la revelación de nuestro Señor, le ha sido concedida al mundo.” Luego habló de la unidad de los cristianos, del mensaje de Fátima. Con respecto a esto último dijo que Ella había descendido a Fátima para remediar el desastre que estaba por ocurrirle a la humanidad.
Y dijo: “Yo no había venido para anticipar acerca de la primera y la segunda guerra mundial. No, no fue para eso. Había venido para prepararas a una guerra de ideas que habría de entablarse. Había venido para hablaras de la unidad de los cristianos, para avisarle a la Iglesia instituida por mi Hijo a que estuviese vigilante.”
Decía entonces, según relata Vincenzo, que el clero debería haber evitado tanta modernización. Hablaba del ecumenismo y de graves problemas que afectarían al género humano. Después de 1917 había retornado a la tierra para advertimos, por última vez, de este gran peligro que pesaba sobre nosotros.
“No son las guerras de los cañones, no son las guerras de los fusiles las que destruyen, sino que son las guerras del pensamiento, de las ideologías, las que llevan la muerte y la destrucción.”
“Es cierto que la humanidad ha hecho progresos, pero sin darse cuenta de que tanto cuanto ha progresado ha ido hacia atrás. Han pisoteado la moral. Los científicos presumen ser los únicos conocedores de grandes cosas, todos piensan en llegar al máximo de la ciencia, pero no sabéis que la única ancla de salvación es, para el hombre, la fe.”
“A vosotros, jóvenes, me dirijo. Cuando Cristo habló en el evangelio no dijo grandes "palabronas» para hacerse entender sólo por los sabios. Cristo no hizo que su palabra se volviese objeto de estudio o de interpretación. Cristo habló a los simples, a los humildes. Lo que está escrito en el evangelio, ésa es lo que es. El evangelio debe ser tomado así como es, en su integridad. Por ello, jóvenes, haced lo que os pido: habladle al mundo de la pobreza de Cristo, haced revivir a los Doce en la tierra, no penséis en el vestido. ¿Tiene acaso un vestido más valor que vuestro cuerpo?. ¿Tiene quizás el alimento más valor que vuestra alma?. No, hijitos, yo os invito a volver, no a ir para atrás, sino a progresar en vuestra humanidad. Dejad de lado la ambición, el poder. Vosotros jóvenes, tan sencillos, a vosotros que tenéis un arquitecto que proyecta sueños perdidos, hace tiempo que os he dicho: ¡Proyectad un sueño de amor!. El sueño de amor del cual os he hablado es el de poner en acto, en reactualizar el evangelio. No os preocupéis si sois llevados a las plazas y juzgados, si de nuevo sois llevados delante del Sanedrín, si os llevasen a las arenas y os hiciesen despedazar. No os preocupéis porque hay necesidad de una nueva evangelización, y vosotros seréis los artífices de esta nueva evangelización. Confiad en la Iglesia, confiad en el Papa, él fue elegido por mí personalmente. Dios, a través de mí, lo colocó sobre ese trono y él necesita mucho de vuestra ayuda. Luego se dirigió a las familias. Vosotros, padres, no les habléis a vuestros hijos de falsos mitos de las carreras, habladles de vuestro amor,. Decidles cuánto se ha necesitado para traerlos a la luz, cuántos sacrificios han costado hacer que tengan todo. Habladles de sentimientos puros y veréis, madres, que vuestros hijos no os abandonarán. No les hagáis ver altas metas de alcanzar, por cuanto vuestros hijos suban en poder, en conocimiento, disminuirán en amor...”
“Me dirijo ahora a los Obispos: Me inclino delante de vosotros, como sierva obediente, y os pido, como la última de vuestras siervas: Volved a colocar a Cristo en el lugar que le corresponde, habladle de Él a la gente¡ hacedlo con simplicidad. Habladles como Cristo les habló a los niños, como Cristo les habló a la gente simple. Sólo así podréis volver a tener verdaderamente una comunidad cristiana... Queridos hijos, ¡Que vuestro único tesoro esté en el Cielo!, es allí que una Madre y un Padre os esperan. Y acordaos que Cristo Jesús ha muerto por todos vosotros, y vosotros, jóvenes, haced que la posibilidad (de salvación) que Él dio a todo hombre no vaya a ser inútilmente desperdiciada. Id a las plazas, decidlo en las escuelas, en el trabajo, que en Cristo está el amor; que Cristo es la Verdad, la certeza; sólo así seréis artífices de la paz. y no hagáis como los discípulos que lo abandonaron en el Getsemaní. Mi Hijo os necesita, tiene necesidad de vuestras manos Y yo, hijos queridos, viviré en vosotros cada vez que hagáis esto.
Deseo, queridos hijos, que nazcan nuevas comunidades y les prometo, a todos aquellos que colaboren en este proyecto, a todos los que se adhieran a ello plenamente, les prometo que entraré en sus corazones Y a quien fuere que le hablasen haré que le lleven amor. Las personas cambiarán y en las casas que nazcan de este proyecto, en sus corredores, me sentirán caminar. Seré yo vuestra lavandera, vuestra portera, seré la dueña de vuestros corazones.”
“iHijitos, abrid vuestros corazones, arrojad fuera todo lo que haya en ellos y que sea de este mundo tan corrupto! Tomad todo lo que Cristo os ha donado.Dios ha creado todo lo bueno: ved los árboles, los pájaros del cielo, ¡Admiradlos!. Tapaos, en cambio, los ojos frente a lo que el hombre ha destruido. Nuevamente, hijos, os lo repito, inevitablemente la naturaleza se volverá contra vosotros.”
“Ahora lloran las madres del Este (europeo), pero muy pronto se unirá a ese llanto el de las madres de Occidente. Vosotros pensáis que la destrucción y la guerra estén allá pero no sabéis que es como la peste y que estápor derramarse sobre cada país, sobre cada ciudad, sobre cada nación y las doce estrellas, que representan la unión de tantos pueblos, caerán una tras otra porque ya no está Cristo para que las una. Os amo y estaré siempre en medio de vosotros.”

 

 
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