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Nuestra Señora de
She-Shan (China)
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La Madre Auxiliadora
de She Shan
En
1864, un religioso chino llevó a Sheshan (Shangai) una
imagen pintada por él, y venerada como Auxiliadora de
los Cristianos. La devoción se extendió y cada 24
de mayo celebran la fiesta.
Hoy existe en el santuario una estatua de la Virgen
sosteniendo al Niño Jesús que, con los brazos
abiertos, en actitud de bendición, semeja la idea de
una gran cruz sobre toda China. Sin embargo, el
Santuario de Nuestra Señora de Sheshan se encuentra
bajo el control de la Asociación Patriótica, la
Iglesia Católica Nacional que no reconoce la suprema
autoridad espiritual del Santo Padre.
Junto al
de Dong Lu en Boading, que permanece firme y leal al
Vaticano, son los santuarios más importantes de ese
país. |
EL SANTUARIO
El
Santuario dedicado a Nuestra Señora de She Shan se
encuentra en el distrito de Song Jiang, cerca de la
gran metrópoli de Shang Hai, y cerca también de otra
famosa Basílica dedicada a María Auxiliadora de los
Cristianos, “Our Lady Help of Christians”, de She
Shan.
En 1863, el entonces superior de la comunidad de
Jesuitas en Shang Hai compró el lado sur de la montaña
de She Shan desde donde se puede apreciar un hermoso
panorama con un bosque de bambú. Allí se construyó una
casa de descanso para los padres jesuitas con una
pequeña capilla anexa y comenzaron también los
trabajos para la construcción del Santuario. El 1
de marzo de 1868, el entonces Obispo de Shang Hai
Mons. Adrien Languillat S.J., consagró la capilla y
bendijo la imagen de María Auxiliadora de los
Cristianos. Cada año, el 24 de mayo, para la fiesta
de María Auxiliadora llegan muchísimos fieles.
Durante el ataque de los rebeldes del ejercito de
Tai Ping, el superior de la comunidad jesuita de Shang
Hai, p. Gu Zhen Sheng, subió a la montaña de She Shan
e invocó a la Virgen:
“Si la diócesis se salva del ataque amenazante de los
rebeldes, construiremos una Basílica para agradecer la
protección especial de Nuestra Señora”.
La diócesis no sufrió ningún daño. En septiembre
de 1870 el padre Gu hizo pública su invocación a la
Virgen y la promesa de construirle un templo como
agradecimiento: a través de un comunicado explicó a
los fieles todos los detalles de la situación
pidiéndoles una oferta para la construcción de la
basílica.
El 24 de mayo de 1871, siempre durante la fiesta de
María Auxiliadora de los Cristianos, gracias a los
generosos aportes de los fieles, el Obispo de Shang
Hai, Mons. Languillat, pudo poner la primera piedra de
la nueva basílica a la presencia de más de 6,000
fieles.
El 15 de abril de 1873 el mismo Mons. Languillat
consagró e inauguró la gran Basílica sobre la cima de
la montaña. Desde entonces Nuestra Señora de She
Shan se ha convertido en la Protectora especial de la
diócesis de Shang Hai.
Los días 1 y 24 de mayo la Basílica acoge a
numerosos peregrinos no sólo de China sino también de
distintos países del Asía.
Según el pedido de Mons. Languillat el Papa Pío
IX en 1874 concedió el beneficio de la indulgencia a
todos los peregrinos que cumplieran el peregrinaje a
este Santuario durante el mes de mayo. Al año
siguiente la comunidad de Shang Hai instalo también
varias campanas.
En medio de la montaña, los católicos han
construido en 1894 la iglesia de Zhong Shan (que
significa justamente “en medio de la montaña”)
dedicada a María Mediadora. A continuación
construyeron también tres capillas dedicadas
respectivamente a la Virgen María, a San José y al
Sagrado Corazón de Jesús.
Encima del portón de la iglesia, según la tradición
china, hay dos escritos: “Rest a while by the small
chapel half-way up the hill and offer your filial
homage. The sanctuary is up at the mountain top. Climb
a few steps more and implore the mercies of the Mother
of God” (traducción del chino de la “Guide to the
Catholic Church in China 2004”). A lo largo de los
senderos han sido colocadas también las 14 estaciones
del Vía Crucis.
Después de algunas intervenciones necesarias para
la restauración y la ampliación del templo, el actual
Santuario dedicado a Our Lady Help of Christians de
She Shan es de estilo románico, mide 56 metros de
largo, 25 de ancho y 17 de alto con un campanario de
38 metros.
Encima del campanario ha sido colocada una
estatua de bronce de la Virgen que pesa 2 toneladas y
tiene 3,87 metros de alto. La basílica de la Virgen de
She Shan puede acoger más de 3,000 fieles y es
conocida como la primera basílica del Asia oriental.
Después de la revolución, y restituida a la
comunidad católica, la basílica a retomado vida:
particularmente cada año en el mes de mayo llegan
fieles de toda China y también del Asía a rendirle
homenaje a la Virgen.
ORACION DE BENEDICTO XVI
Benedicto
XVI ha hecho pública la «Oración del Papa a nuestra Señora
de Sheshan», Virgen venerada en el famoso santuario de
Sheshan, con motivo de la Jornada de Oración por la
Iglesia en China, que se celebra el sábado, 24 de mayo de
2008.
El deseo del Papa es que esta oración se rece en todo
el mundo ese día, memoria litúrgica de la Virgen María,
auxilio de los cristianos, venerada con esta advocación
por miles de fieles en Sheshan.
Este es el texto de la oración:
ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE
SHESHAN
Virgen Santísima, Madre del Verbo Encarnado y Madre
nuestra,
venerada con el título de «Auxilio de los cristianos» en
el Santuario de Sheshan,
a la que se dirige con devoción toda la Iglesia en
China,
hoy venimos ante ti para implorar tu protección.
Mira al Pueblo de Dios y guíalo con solicitud maternal
por los caminos de la verdad y el amor, para que sea
siempre
fermento de convivencia armónica entre todos los
ciudadanos.
Con el dócil «sí» pronunciado en Nazaret tú aceptaste
que
el Hijo eterno de Dios se encarnara en tu seno virginal
iniciando así en la historia la obra de la Redención,
en la que cooperaste después con solícita dedicación,
dejando que la espada del dolor traspasase tu alma,
hasta la hora suprema de la Cruz, cuando en el Calvario
permaneciste
erguida junto a tu Hijo, que moría para que el hombre
viviese.
Desde entonces llegaste a ser, de manera nueva, Madre
de todos los que acogen a tu Hijo Jesús en la fe
y lo siguen tomando su Cruz.
Madre de la esperanza, que en la oscuridad del Sábado
Santo saliste
al encuentro de la mañana de Pascua con confianza
inquebrantable,
concede a tus hijos la capacidad de discernir en
cualquier situación,
incluso en las más tenebrosas, los signos de la
presencia amorosa de Dios.
Señora nuestra de Sheshan, alienta el compromiso de
quienes en China,
en medio de las fatigas cotidianas, siguen creyendo,
esperando y amando,
para que nunca teman hablar de Jesús al mundo y del
mundo a Jesús.
En la estatua que corona el Santuario tú muestras a tu
Hijo
al mundo con los brazos abiertos en un gesto de amor.
Ayuda a los católicos a ser siempre testigos creíbles de
este amor,
manteniéndose unidos a la roca de Pedro sobre la que
está edificada la Iglesia.
Madre de China y de Asia, ruega por nosotros ahora y
siempre. Amén.
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