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Virgen del Espino (del Pincho)
9 de abril
El origen de esta advocación viene dado
por el lugar en dónde se apareció la Virgen.
Así se suceden las leyendas en los
diferentes lugares que tienen en común su
aparición en un espino.
En Soria (España) el origen del culto
se remonta al siglo XIII. En 1270 figura ya
en el Padrón de vecinos que mandó hacer el
rey don Alfonso X a Diego Gil de Ayllón,
pero no con el título del Espino, sino con
el topónimo de Covaleda. En 1352 ya
encontramos el de Santa María del Espino.
Mediado el siglo XVII Fray Gregorio Argaiz
escribía:
“Es imagen milagrosa y, según papeles del
Archivo, su primer asiento fue en Covaleda,
lugar de los Pelendones, donde nace el río
Duero, y cuando se perdió España, los
cristianos la escondieron entre unas peñas,
porque los moros no la topasen. Pasados
muchos años quiso Dios que se apareciese a
un pastor de Soria en un espino, por lo cual
la tienen puesta en un árbol de esta
especie. La llevaron a Soria, que está seis
leguas, llamándola Nuestra Señora de
Covaleda”. |
En El Burgo de Osma, Soria (España),
la tradición nos indica que hubo una sequía y
todo se secó menos un espino de cuyo tronco
tallaron a la Virgen del Espino y de una de sus
ramas a su hermana La Virgen de Barcebal. En el
siglo XVII Gregorio Argaiz escribía que "tiénese
por tradición que fue aparecida y hallada sobre
un árbol de esta especie en un espinar, que
estaba alrededor de una torre, que había en esta
villa del Burgo, y así en memoria del espino le
dieron el nombre por haber sido aparecida y
hallada en él, en el siglo XIV”.
En Santa Gadea del Cid, Miranda de Ebro
(España), en el año 1399 tuvo lugar la
aparición de la Virgen sobre un corpulento
espino, acompañada de un mensaje, cuyo texto
original está recogido en documento oficial:
“que por todas partes supiessen cómo ella era
la Virgen María en persona glorificada, la cual
era aquella que él había visto sobre el Espino.
Que era allí un lugar que se llamaba Montañana
de Yerma... mándote que digas cómo la voluntad
de mi Hijo Glorioso es que sea edificado aquí un
monasterio de la Orden de San Benito, con la
cual memoria sea resurgido este secreto".
En Hoyos del Espino, Ávila (España), la
leyenda local dice que la Virgen del Espino se
apareció en el espino, como indicador del lugar
en donde quería que se ubicara la basílica hacia
el siglo XV. Su fiesta se realiza el 8 de
septiembre.
En Membrilla, Ciudad Real (España), en
las dependencias del Castillo del Tocón la
capilla hizo inicialmente las veces de Iglesia
Parroquial. En ella se veneraban la Virgen del
Castillo, pero en el XVII, cambió su advocación
por ésta del Espino.
La última aparición tuvo lugar a fecha de 9
de abril de 1906 en Chauchina (provincia de
Granada, España), donde la Santísima Virgen
fue aparecida a Rosario Granados Martín. Es
conocida bajo la advocación del Espino, o del
Pincho, por el espino junto al cual se apareció
primeramente y de los Dolores, por las negras
vestiduras que llevaba la misteriosa aparecida.
En el lugar de la aparición se erigió un
santuario de la Virgen del Espino.
LA HISTORIA DE LA APARICIÓN EN CHAUCHINA
(GRANADA)
En Chauchina (Granada, España), el 9 de
abril de 1906, a una virtuosa anciana llamada
Rosario Granados Martin, apoyada en el
respaldo de una silla, por no poder caminar de
otra manera, se dirigía muy de mañana a las
afueras del poblado para curarse las llagas
purulentas que hace mas de tres años padecía en
la pierna y cuyo estado nauseabundo obligaba a
huir de ella a cuantas personas la encontraban.
Abrumada iba la triste anciana, cuando vio
que hacia ella venia una dama enlutada, llevando
en sus manos un modesto rosario negro, la cual
detúvose a preguntarle qué le sucedía.
Contestóle Rosario que estaba casi desesperada,
porque ni Dios ni la Virgen se dignaban oírla.
Mandóle entonces la Señora que siguiera sus
pasos hacia el cementerio, oído lo cual, la
anciana soltó la silla que le servia de sostén y
con gran agilidad, que sorprendió a los que la
vieron, siguió a la Señora por la angosta
vereda, hasta llegar a un arroyo donde la
Señora le dio la mano para ayudarle a pasar
y, como Rosario alargase la suya para asir la de
la Señora, un joven que la vio en tal actitud,
juzgó que estaba loca. Una vecina de las ultimas
casas del pueblo la invitó a descansar y como
rehusara hacerlo por ir siguiendo a una
Señora de "ojos hermosísimos y cara llena de
gracia ", la tomó por ilusa.
Llegó por fin al cementerio y la Señora enlutada
le dijo con acento de compasión y tristeza
"Oremos por los
desgraciados del mundo que no temen la Divina
Justicia". Enseguida y puestas ambas
de rodillas en el umbral del cementerio,
comenzaron el rezo del rosario observando la
anciana la reverencia y devoción con que la
Señora pronunciaba el nombre de Dios Padre.
No había terminado el rosario, cuando la anciana
sintióse adormecida por dulcísimo éxtasis, a
cuyo despertar se sintió completamente curada.
Corrió presurosa preguntando por la Señora y
nadie supo darle razón de ella. Conmovióse el
pueblo a la vista de la prodigiosa curación, la
prensa granadina comentó el hecho, al parecer
milagroso y Chauchina y los pueblos comarcanos
se persuadieron de que la misteriosa enlutada
fue la Santísima Virgen, conocida bajo la
advocación del Pincho, por el espino junto al
cual se apareció primeramente y de los Dolores,
por las negras vestiduras que llevaba la
misteriosa aparecida.
LA VIDENTE ROSARIO GRANADOS MARTÍN
Rosario Granados Martín es una mujer
sencilla que nació en Chauchina el 25 de abril
de 1839, el 4 de abril de 1859 contraerá
matrimonio con Manuel de Cantos Romero, muy
pronto quedará viuda con 3 hijos: José, Diego y
Francisco, a los que procuraba educar
cristianamente y daba buenos ejemplos,
enseñándoles las oraciones y la práctica de la
caridad cristiana.
Rosario tuvo en su vida una ocasión de ejercitar
en grado heroico el mandamiento del Señor de
perdonar: Unos años antes de la aparición,
uno de sus hijos es asesinado por un hombre en
la taberna de Arenas del Rey, pueblo de
Granada donde Rosario y sus hijos viven como
porteros de un cortijo o finca. El asesino
escapando de la justicia se esconde precisamente
en casa de Rosario, él dice a Rosario que en
una riña ha matado a un hombre y que lo quieren
ahora matar a él, Rosario esconde a este hombre,
al poco rato llega el otro hijo de Rosario
comunicando la muerte de su hermano y Rosario en
lugar de delatar al hombre se lamenta diciéndole
una vez que su hijo se ha marchado en su
búsqueda: "Ya ves
lo que has hecho... pero yo no te denunciaré...
te perdono... También la Virgen perdonó a los
verdugos de su Hijo en el Calvario... Anda, y
que Dios te acompañe por el mundo...". Incluso
Rosario le da de comer.
No tardó el asesino en ser apresado. Rosario,
pensando que él tendría madre, rogaba al Señor
que no se viera obligado a testificar contra él
ante un tribunal. Y su oración fue atendida:
Ocho días antes de la fecha señalada para el
juicio, fallecía el homicida, dando muestras de
sincero arrepentimiento.
Con el paso de los años Rosario vuelve a
Chauchina, es una abuela enferma a la que ha
salido unas llagas purulentas en el año 1903 y
las que va a curar la Stma. Virgen. Estas
llagas hacen que el dueño de la casa donde viven
su hijo Francisco, con su esposa e hijos,
(Rosario vive con ellos), no quiere por el "mal
olor que producen las llagas" tener a Rosario, y
la incita a que ser marche o echará a todos de
la casa. Esto ocasiona una pena terrible a
Rosario, es cuando está en esta situación que se
produce la aparición de la Virgen el 9 de abril
de 1906.
Rosario es una mujer que lleva una vida
ordinaria y profundamente religiosa, cumple
fielmente sus deberes religiosos en la
parroquia, reza, especialmente cuando sobreviene
una de esas penas o disgustos familiares, que no
pueden faltar en las casas de los pobres;
reza, también especialmente, a la Santísima
Virgen, Nuestra Señora de los Dolores. Rosario
ayuda a su nuera Magdalena en los trabajos de la
casa y en la crianza de los niños que le van
naciendo; atiende a los pobres que pasan,
pidiendo un pedazo de pan, así como también a
los vecinos o vecinas que necesitan unas
palabras de consuelo, unas muestras de cariño.
ROSARIO DESPUÉS DE LA APARICIÓN DE LA STMA.
VIRGEN
Todos los que la recuerdan dicen en el
proceso sobre las Apariciones que era humilde,
muy caritativa y muy piadosa. Seguía cumpliendo
sus quehaceres domésticos, y nadie recuerda una
palabra de Rosario o un gesto, que descubriera
complacencia propia por haber recibido la visita
de la que humildemente llamaba Señora
desconocida o buena Mujer. Varias personas le
habían ofrecido dinero para aliviarle la pobreza
familiar en que vivía; pero ella no lo aceptaba.
Así, se acomodaba también al noble deseo de
su hijo Francisco, que le dijo cuando marcho a
Buenos Aires (Argentina): "Madre, no acepte
usted dinero por haber visto a la Virgen; que
nadie se piense que hacemos un negocio con la
religión". Jamás la religión fue un negocio
para Rosario ni para su familia, fue, eso sí, el
supremo valor de toda la vida. Por eso, dedicaba
sus ratos libres a rezar, ya solitaria en su
pequeña habitación, ya en la Iglesia parroquial.
A todos impresiona como reza el Rosario a la
Virgen.
Rosario no murió de enfermedad, sino de vejez,
muere el 24 de septiembre de1921, es enterrada
en el Cementerio y 40 años después de su muerte
sus restos se trasladan a la cripta que, con
permiso del Sr. Arzobispo de Granada, se le
construyó junto al Camarín de la Virgen en la
Iglesia conventual. He aquí lo que está inscrito
en la lápida de su sepulcro actual, donde sus
restos esperan la Resurrección de la Carne:
AQUÍ REPOSAN LOS RESTOS MORTALES DE ROSARIO
GRANADOS MARTÍN, CURADA MILAGROSAMENTE POR LA
STMA. VIRGEN EL DIA 9 DE ABRIL DE AÑO 1906.
MURIÓ SANTAMENTE EL DIA 24 DE SEPTIEMBRE DEL AÑO
1921 A LOS 82 AÑOS DE EDAD. SUS RESTOS MORTALES
SE TRASLADARON A ESTA CRIPTA EL DIA 30 DE
SEPTIEMBRE DEL AÑO 1961.
DISCERNIMIENTO ACERCA DE LA VIRGEN DEL
ESPINO
Antes de la aparición de la Virgen las cosas
en Chauchina no eran fáciles, tenemos
testimonios que nos hablan de que Chauchina era
uno de los peores pueblos de la provincia de
Granada... "por fútiles motivos, chillan, se
pegan, llegan hasta la sangre..." Incluso una
hija del pueblo religiosa Clarisa en Santa
Clara de Granada, después de la aparición de la
Virgen compondrá las siguientes coplillas:
"Chauchina ya no
es Chauchina que es un ramito de flores, donde
hace muchos milagros la Virgen de los Dolores".
Después de la aparición de la Virgen, aquel
lunes santo del año 1906 se convirtió por obra
de la Virgen en Domingo de Pascua. La feliz
noticia de la aparición de la Virgen y curación
de Rosario corre por toda la comarca como
pólvora, gentes de todas partes acuden a
Chauchina. Muy pronto en torno al lugar donde
Rosario vio por primera vez a la Señora se va a
poner una marquesina, formada al principio por
piedras y madera que las personas de buena
voluntad construyen a la Stma. Virgen para su
culto y honra. Esta es tan pequeña que sólo
cabe un cuadro con la Virgen de los Dolores.
La Virgen empezará a realizar verdaderos
prodigios y milagros, de cuerpo y sobre todo del
alma, que son los más importantes. Para
manifestar sus bondades y poner el sello de que
allí está la mano de Dios, la mano sobrenatural.
Muy pronto empezarán a difundir el mensaje de
la Virgen por la prensa, la Iglesia dará su
juicio favorable y la pequeña marquesina se
convertirá en una Iglesia.
LA IMAGEN DE LA VIRGEN
Una de las cosas que más llaman la atención
en esta advocación de la Virgen del Espino, o
"del Pincho" como dicen cariñosamente en
Granada, es la preciosa imagen que se venera
en el lugar de la aparición, hoy convertido en
Monasterio de M.M. Capuchinas.
Entre las muchas personas que se acercaban a
Chauchina para conocer el lugar de la aparición
y venerar el cuadro de la Virgen Dolorosa,
distinguíase un caballero de Granada, don
José Farrugia, muy conocido en el Albaycín
(barrio de Granada muy popular) por su vida
ejemplar. Decíase que tenía terminada la
carrera eclesiástica; pero que no la ejercía a
pesar de llevar siempre traje talar (por
humildad).
Había conversado personalmente con Rosario; le
había oído decir que fue curada por una Señora
de muy noble presencia, morena, de hermosos
ojos, vestida de negro como una Virgen de los
Dolores... Y enseguida, el piadoso don José
Farrugia pensó que en su casa tenía una imagen
de la Dolorosa parecida a la descrita por
Rosario, aunque bastante deteriorada.
Aquella tarde, cuando llegó a su casa, le
parecía que su imagen de la Virgen estaba
diciéndole:
"Llévame a Chauchina". Y se lo
repetía bondadosamente en el interior del alma:
"Llévame a
Chauchina".
Don José concibió la idea de desprenderse de la
piadosa imagen, muy querida para él, y la
entregó a la autoridad religiosa competente,
quien enseguida alabó el proyecto. El
párroco de Chauchina también aprobó la idea y
don José llevó la imagen a un conocido escultor
de Granada que la restauró haciendo de la imagen
una verdadera obra de arte.
La Imagen de la Virgen del Espino, es de
autor anónimo, imagen destinada al culto
privado, procedente de una casa del Barrio del
Albaicín de Granada, quizás y con todas las
reservas se pueda datar en el último tercio o
cuarto del Siglo XVl o principios del Siglo XVll,
restaurada profusamente por el insigne escultor
granadino José Navas Parejo, en los años 1918 o
1919, nuevamente restaurada por dicho autor en
1944 y finalmente por el restaurador Francisco
Manuel Oliver Ruiz en 1991, tal y como
corresponde a una Imagen que recibe un amplio y
constante culto y devoción popular.
La Imagen que con bastante seguridad,
originariamente presentaría las manos
entrelazadas o unidas, para manifestar con mayor
evidencia la crispación ante el dolor padecido,
presenta un llanto sereno, manifestando una
estética de la expresión, que enfatiza la
dulzura de su rostro y rasgos, con una poderosa
nariz hebraica, labios finos y cerrados, que
acentúan la expresión de dolor resignado y
lágrimas en ambas mejillas, todo ello enmarcado
en el rostro de una mujer madura, que coincide
con la cronología de la Virgen en el momento de
la Pasión y Muerte de su Divino Hijo.
Es una Imagen de vestir, de candelero, donde
aparecen talladas y encarnadas únicamente el
rostro y las manos, con una altura de 1,75
metros, la talla quizás se ha efectuado en
alguna de las siguientes maderas: pino, cedro o
ciprés, ojos de cristal y presenta una
encarnación levemente brillante. Todo ello
enmarcado en un bello rostro, que expresa un
dolor sereno, sin manifestar un acusado
dramatismo, al plasmar la auténtica versión
letífica de la Corredención, propia del culto de
Hiperdulía, privativo de la Virgen María, que
encuentra su sentido teológico, en la Teodicea,
que se ha plasmado tanto en la Liturgia como en
el Arte.
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EL MONASTERIO Y SANTUARIO
Una pobre estampa, rodeada de rústicas
piedras, fue el primer monumento que la
piadosa gratitud de Rosario levantó a la
Santísima Virgen.
Un piadoso matrimonio levantó una capilla
espléndidamente dotada para el culto; y
junto a esa capilla ya ampliada porque era
incapaz de contener las multitudes que en
fervorosas romerías acuden de muchos
pueblos, se levanta la esbelta silueta de un
monasterio de Capuchinas, llevado allí
por la piedad del Excmo. Sr. Cardenal
Arzobispo, D. Vicente Casanova y Marzal,
para que adorando al Santísimo Sacramento y
viviendo en perpetua oración y penitencia
por los pecados del mundo, cumpliesen los
deseos de la Santísima Virgen. |
Como en otras apariciones la Virgen en
Chauchina también dio un secreto a Rosario. ¿En
que consistió este secreto? Una amiga de
Rosario y vecina de Chauchina, de edad
aproximadamente igual a la de Rosario, llamada
Ángeles Díaz García nos cuenta que Rosario le
confío que había recibido de la Señora enlutada
que vio el lunes santo del 1906 una confidencia
misteriosa que debía guardar en secreto. Más
adelante en 1921, Rosario se siente agotada y
próxima a morir. Un sobrino suyo la visita
y oyó este ruego:
"Que venga mi confesor, el padre Francisco de
Sevilla - capuchino que vive en Granada - pues
tengo que comunicarle una cosa antes de morir".
El sobrino sale enseguida hacia Granada, para ir
al convento de los padres Capuchinos y buscar al
Padre Francisco.
El Padre Francisco de Sevilla entra en casa de
la enferma; la oye en confesión y recibe el
secreto con permiso de comunicarle después de
que ella fallezca.
Aquel secreto contenía una profecía, un anuncio
para el tiempo futuro:
"EN EL LUGAR DEL
ESPINO DONDE FUE LA PRIMERA APARICIÓN, SE
EDIFICARA UNA CASA DE ORACIÓN Y PENITENCIA, UN
MONASTERIO DE RELIGIOSAS FRANCISCANAS QUE
ADORARAN AL SANTÍSIMO SACRAMENTO".
Coincide que la que entonces era abadesa
del Monasterio de las Capuchinas de San Antón
(Granada capital), llamada Sor Trinidad del
Inmaculado Corazón de María, devotísima de Jesús
Sacramentado, se sentía inspirada por Dios a
tener en la Iglesia de su comunidad el Santísimo
Sacramento expuesto durante todo el día y
adorado por las religiosas Capuchinas en turnos
de una hora. Sus deseos fueron aprobados por el
Cardenal Arzobispo de Granada, Monseñor Vicente
Casanova y Marzol,. sin embargo, no todas las
Capuchinas de su comunidad veían con claridad
ese deseo y proyecto de recargar la regla
capuchina, ya muy austera por si misma.
Es entonces cuando el padre Francisco de
Sevilla les sugiera la idea de ir a Chauchina,
ya que la Virgen lo ha pedido y coincide la
petición de la Virgen con la inspiración de la
Madre Trinidad.
El 11 de abril de 1925, Sábado Santo, el
Cardenal de Granada, junto con su clero reciben
en Chauchina a la Madre Trinidad que junto con
otras 11 monjas vienen a iniciar la vida
recoleta de las Capuchinas en la ermita de la
Virgen del Espino, convertido desde entonces en
Santuario Monasterio.